CADA CAMPO RESPONDE A UNA PREGUNTA DISTINTA
Son tres campos que responden a tres preguntas distintas. La categoría dice lo que el negocio es; los servicios detallan lo que hace dentro de esa categoría; las zonas indican hasta dónde se desplaza físicamente. Google afirma que las categorías seleccionadas afectan a la clasificación local, y no hace una afirmación equivalente sobre las zonas: estas explican al cliente dónde puedes prestar el servicio. Rellenarlos con ese criterio evita la mayoría de los problemas.
Qué responde cada campo y qué no es
Antes de tocar el perfil conviene tener claro el reparto, porque casi todos los errores consisten en usar un campo para la función de otro.
| Campo | Qué responde | Qué no es |
|---|---|---|
| Categoría principal | «Este negocio es un…» | Una lista de lo que vendes |
| Categorías adicionales | Departamentos o líneas reales del mismo negocio | Un espacio para búsquedas que te interesan |
| Servicios | Lo que ofreces dentro de tu categoría | Un catálogo con precios en el nombre |
| Zonas de servicio | Dónde visitas o entregas físicamente | Un listado de municipios donde quieres aparecer |
| Descripción | Qué haces y qué te distingue | Un lugar para enlaces, promociones o localidades |
Este artículo asume que el negocio ya es elegible para tener ficha. Si esa parte no está resuelta, antes conviene comprobar los requisitos para tener ficha de Google sin local físico, porque la configuración correcta de un negocio no elegible sigue siendo una configuración que Google puede retirar.
La categoría principal: completa la frase «este negocio ES»
Google lo plantea exactamente así: selecciona categorías que completen la afirmación «este negocio es un», y no «este negocio tiene un». El objetivo es describir el negocio en conjunto, no enumerar todo lo que vende u ofrece.
Tres reglas prácticas que salen de la propia documentación:
- Elige la más específica que exista. Google pone el ejemplo de preferir «Salón de uñas» antes que «Salón». Si la específica no existe, se escoge una más general; no se pueden crear categorías propias.
- Al elegir una específica, ya estás incluyendo las generales. Google explica que cuando seleccionas «Golf Resort» incluye implícitamente categorías más generales como «Resort Hotel», «Hotel» o «Campo de golf». Añadirlas a mano es redundante.
- Si tienes varias sedes, comparten la categoría principal. Google exige que todas las ubicaciones de un negocio compartan la categoría que mejor lo representa, salvo que se trate de submarcas o tipos de operación distintos.
Hay un detalle con consecuencias: Google advierte de que, al añadir o editar una categoría, es posible que te pida verificar el negocio de nuevo. No es motivo para no corregir una categoría equivocada, pero sí para hacerlo cuando tengas acceso a la verificación y no en mitad de una campaña.
Google también indica que puede detectar información de categoría a partir de tu web y de las menciones al negocio en internet. Lo que dice tu propia web sobre lo que eres, por tanto, no es independiente de esto.
Categorías adicionales: las menos posibles, no las que quepan
El límite es de nueve categorías adicionales además de la principal, y el criterio de Google es el contrario al de llenarlas: usar el menor número posible para describir el núcleo del negocio.
Para qué sirven realmente:
- Departamentos o líneas propias del mismo negocio. El ejemplo de Google es una tienda de alimentación con panadería y charcutería: «Supermercado» como principal, «Panadería» y «Charcutería» como adicionales.
- Nunca para negocios ajenos que estén dentro del tuyo o que lo contengan. Si dentro de tu gimnasio hay una cafetería operada por otra empresa, la categoría «Cafetería» no es tuya: esa cafetería debe tener su propia ficha.
- Nunca como palabras clave ni para describir características. Google lo prohíbe expresamente. Una categoría no es un atributo ni una búsqueda.
El caso que más confusión genera son los negocios colocados dentro de otros. Google enumera varios que deben tener ficha separada en lugar de sumar categorías: un restaurante dentro de un hotel, una farmacia dentro de un supermercado o una gasolinera junto a un supermercado.
Servicios: el campo donde sí cabe el detalle
Aquí es donde va lo que la categoría no puede recoger. Google ofrece un editor de servicios a los negocios de determinadas categorías, con opciones sugeridas según el tipo de negocio —para una empresa de fontanería, cosas como instalar un grifo o reparar una cisterna— y la posibilidad de crear servicios personalizados cuando el tuyo no está en la lista.
Lo que permite el editor:
- Agrupar los servicios por categorías cuando ofreces tipos distintos.
- Añadir descripción y precio a cada servicio, en sus campos correspondientes.
- Mostrar el conjunto al cliente: en la aplicación de Google Maps los servicios se consultan en su propio apartado.
Y lo que Google rechaza automáticamente: los servicios personalizados cuyo nombre incluya lenguaje soez, texto sin sentido, información personal, precios o números de teléfono. El precio tiene su propio campo; ponerlo dentro del nombre del servicio es motivo de rechazo.
El criterio de trabajo aquí es sencillo y no procede de Google: escribe los servicios como los nombraría un cliente al pedir presupuesto, no como los nombras en tu factura. Y no conviertas la lista en un inventario de variantes de la misma palabra.
Zonas: dónde te desplazas, no dónde te gustaría vender
La zona de servicio describe los lugares donde el negocio visita o entrega físicamente, y su configuración tiene límites concretos que Google publica:
- Se definen por ciudades, códigos postales u otras áreas admitidas. No se puede definir un radio, y si tu ficha tenía uno configurado de antes, ya no es editable.
- Se pueden establecer hasta 20 zonas.
- Los límites del conjunto no deberían superar unas dos horas de conducción desde la base del negocio.
- Google pide ser lo más específico y preciso posible al establecerlas.
Antes de elegir zonas hay que tener claro qué tipo de negocio eres, porque de eso depende qué ocurre con la dirección:
- Con establecimiento. Recibes clientes en tu dirección y la muestras.
- Híbrido. Recibes clientes y además te desplazas o entregas. Puedes mostrar la dirección y tener zona de servicio, pero Google precisa que, sin rótulo permanente en el lugar, el negocio no es elegible como establecimiento y debe figurar como negocio de área de servicio.
- De área de servicio. Visitas o entregas, pero no atiendes en tu dirección. Google indica que en ese caso debes retirar la dirección y dejar solo las zonas, y que este tipo de negocio tiene un único perfil para toda la zona que atiende.
Conviene insistir en una distinción que se malinterpreta a menudo: un negocio de área de servicio es el que se desplaza físicamente hasta sus clientes o les entrega directamente. Un negocio que presta todo su servicio por internet no entra en esa categoría, y ocultar la dirección no lo convierte en elegible. Google sitúa a los negocios exclusivamente online entre los ejemplos de no elegibles, y una ficha construida sobre esa base queda expuesta a una suspensión por mucho que los campos estén bien rellenados.
Sobre cuántas zonas declarar, el criterio propio es más restrictivo que el límite: declara aquellas a las que puedes desplazarte con normalidad dentro de tu horario y en las que el desplazamiento sale a cuenta. En Tenerife, cubrir la isla entera desde el área metropolitana cabe dentro de las dos horas de conducción, y aun así puede generar solicitudes que no compensa atender.
Cinco formas de sobrecargar la ficha sin ganar nada
Todas son variaciones del mismo error: usar un campo descriptivo como si fuera un campo de posicionamiento.
- Meter palabras clave en el nombre. El nombre debe ser el que usas en el mundo real. Google detalla que no puede incluir eslóganes, información de servicios o productos, ubicaciones, teléfonos ni direcciones web, y advierte de que incluir información innecesaria puede provocar la suspensión del perfil.
- Añadir categorías «por si acaso». Contradice la indicación de usar el menor número posible y describe peor el negocio, que es justo lo que la relevancia necesita.
- Declarar las 20 zonas porque están disponibles. El límite es un techo, no un objetivo.
- Usar los servicios personalizados como lista de búsquedas. Además del rechazo automático cuando el nombre incluye precios o teléfonos, una lista de variantes no ayuda a quien está decidiendo.
- Convertir la descripción en un listado de municipios. Google limita ese campo a 750 caracteres, no admite enlaces ni código, y pide centrarlo en el negocio en lugar de en promociones, precios u ofertas.
Un orden para configurarlo o revisarlo
- Confirma que el negocio es elegible y decide si eres establecimiento, híbrido o área de servicio.
- Ajusta la dirección según esa decisión: visible si atiendes en ella, retirada si no.
- Elige la categoría principal completando la frase «este negocio es un…».
- Añade solo las categorías adicionales que correspondan a departamentos o líneas reales.
- Rellena los servicios con los nombres que usaría un cliente, con el precio en su campo.
- Define las zonas a las que te desplazas de verdad, no las que caben.
- Escribe la descripción sin enlaces, sin promociones y sin listas de localidades.
Qué pasa después de guardar
Los cambios no son inmediatos, y esa espera forma parte del trabajo. Google revisa las modificaciones antes de publicarlas en el perfil y señala que los cambios en la información pueden tardar hasta tres días en reflejarse en los resultados. Las ediciones de zona de servicio, cuando se aprueban, pueden tardar hasta 48 horas en mostrarse. Y en un negocio nuevo, la clasificación puede tardar hasta un mes en aparecer.
Por eso conviene hacer los cambios en tandas y dejar reposar cada una. Encadenar modificaciones a diario impide saber cuál produjo qué. Si el negocio no aparece en absoluto, el problema es anterior a estos campos y tiene su propio orden de revisión: está en por qué un negocio no aparece en Google Maps.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas categorías puedo tener en total?
Una categoría principal y hasta nueve adicionales, según la ayuda de Google. Pero el número disponible no es la recomendación: las directrices piden usar el menor número posible de categorías para describir el núcleo del negocio. Un negocio con una principal bien elegida y una o dos adicionales suele quedar mejor descrito que uno con diez.
¿Puedo poner el precio en el nombre de un servicio?
No. Google rechaza automáticamente los servicios personalizados cuyo nombre incluya precios, números de teléfono, información personal, texto sin sentido o lenguaje soez. El precio y la descripción tienen sus propios campos dentro de cada servicio, y ahí sí pueden indicarse.
Tengo dos sedes. ¿Cada una lleva su categoría?
Cada ubicación real tiene su propia ficha, pero Google exige que todas las ubicaciones de un mismo negocio compartan la categoría principal que mejor lo representa. Las excepciones son las submarcas o los tipos de operación distintos, que pueden tener nombre y categoría propios siempre que se apliquen de forma coherente en todas las ubicaciones de ese subgrupo.
SIGUIENTE PASO, CON EL ALCANCE CLARO
Si prefieres que alguien revise cómo está configurada
Una ficha puede llevar años funcionando con una categoría que describe mal el negocio, y nada avisa de ello.
La revisión inicial cuesta 95 € + IGIC. Comprueba la elegibilidad, la dirección, las categorías y las zonas, y te dice qué conviene corregir primero. No es gratuita y no se descuenta si después contratas otro servicio. Si lo que necesitas es trabajo continuado sobre la ficha, los datos, las reseñas y el contenido local, el plan de SEO local en Tenerife cuesta 295 € al mes + IGIC e incluye hasta 4 horas mensuales no acumulables, sin permanencia.