Reparar, rediseñar o empezar de nuevo
Depende de si la base puede sostener lo que el negocio necesita ahora, no de la antigüedad de la web ni de si el diseño ha envejecido. Hay tres salidas, no dos: conservar y mejorar, rediseñar sobre lo que ya existe, o reconstruir desde cero. Para elegir hay que mirar cinco cosas: el objetivo, la base técnica, quién puede editar, el contenido y el posicionamiento que ya tienes. El aspecto es la última.