COMPARA EL ALCANCE, NO SOLO LA CUOTA
Tienes dos o tres propuestas delante y ninguna está escrita igual que las otras. Una habla de horas, otra de entregables, otra de objetivos. Comparar leyéndolas seguidas no funciona: acabas eligiendo por precio o por simpatía. Lo que funciona es extraer los mismos ocho datos de cada documento, ponerlos en una tabla y ver qué casillas se quedan vacías. Las vacías suelen decir más que las llenas.
Los ocho datos que hay que extraer de cada propuesta
Son los que permiten comparar. Si un documento no los contiene, no es que el proveedor sea malo: es que todavía no tienes con qué compararlo.
- Precio y periodicidad. Cifra, si lleva impuestos aparte y si es mensual, puntual o por fases.
- Cantidad de trabajo incluida. Horas al mes, número de páginas, número de entregas o cualquier otra unidad medible. Es el dato que más falta y el que más explica la diferencia entre dos cuotas.
- Entregables concretos. Qué recibes y en qué formato: un informe, un documento de auditoría, páginas publicadas, correcciones aplicadas.
- Quién ejecuta. Nombre o perfil de quien hace el trabajo, no solo de quien te atiende.
- Qué queda fuera. Las exclusiones explícitas. Un presupuesto sin exclusiones no es un presupuesto generoso: es uno incompleto.
- Permanencia y preaviso. Duración mínima, si la hay, y con cuánta antelación se puede terminar.
- Propiedad de dominio, cuentas y contenido. A nombre de quién quedan durante el servicio y al terminar.
- Qué información periódica recibes. Con qué frecuencia y con qué contenido.
La tabla que sirve para decidir
Copia esta estructura en una hoja de cálculo, una columna por propuesta, y rellénala solo con lo que esté escrito. No completes casillas con lo que te dijeron por teléfono.
| Concepto | Propuesta A | Propuesta B | Propuesta C |
|---|---|---|---|
| Precio base e impuestos | |||
| Periodicidad | |||
| Horas o unidad de trabajo incluida | |||
| Entregables y formato | |||
| Quién ejecuta | |||
| Exclusiones escritas | |||
| Permanencia y preaviso | |||
| Propiedad de dominio y cuentas | |||
| Informe: frecuencia y contenido | |||
| Qué pasa con las horas no usadas | |||
| Procedimiento para trabajo extra |
Cuando la tengas rellena, mira primero las casillas vacías y después las cifras. Una propuesta más cara no es necesariamente mejor, pero un alcance completo permite calcular el coste real y reduce el riesgo de descubrir después trabajo que no estaba incluido.
Frases ambiguas y cómo debería estar escrito
Estos ejemplos son genéricos e inventados para ilustrar el patrón. No proceden de ninguna propuesta real ni se atribuyen a ninguna empresa.
| Ejemplo de redacción ambigua | Qué no sabes con eso | Ejemplo de redacción aceptable |
|---|---|---|
| «Optimización SEO integral de la web» | Cuántas páginas, qué se toca y cuándo termina | «Revisión técnica y optimización de las 12 páginas listadas en el anexo, durante los dos primeros meses» |
| «Contenido optimizado mensual» | Cuántos textos, de qué extensión y quién los escribe | «Dos artículos al mes de entre 1.200 y 1.500 palabras, redactados por el proveedor y aprobados por el cliente antes de publicar» |
| «Informes periódicos de seguimiento» | Cada cuánto y con qué dentro | «Informe mensual con trabajo realizado, cambios observados en Search Console y siguiente prioridad» |
| «Estrategia de enlaces de calidad» | De dónde salen los enlaces y con qué criterio | «Acciones de difusión en los medios o directorios acordados, con destinos y criterios de aceptación definidos antes de ejecutarlas» |
| «Mejoras continuas de posicionamiento» | Qué trabajo concreto se hace cada mes | «Hasta X horas mensuales, priorizadas según el plan acordado y detalladas en el informe» |
| «Soporte incluido» | Qué entra, en qué plazo y con qué límite | «Incidencias por correo con respuesta en 48 h laborables, dentro de las horas del plan» |
El patrón se repite: lo ambiguo describe una categoría de trabajo, lo aceptable describe una cantidad y un límite. No hace falta que la propuesta sea larga. Hace falta que sea contable.
Propiedad, documentación y salida
Es la parte que menos se lee y la que más cara sale cuando la relación termina. Comprueba cuatro cosas en el documento, no en la conversación.
- A nombre de quién se registran el dominio y el alojamiento. Lo razonable es que sean tuyos desde el principio y que el proveedor trabaje con permisos.
- A nombre de quién quedan las cuentas de Search Console, analítica y ficha de Google. Mismo criterio: propiedad tuya, acceso suyo.
- Qué pasa con el contenido publicado y con los documentos entregados. Textos, imágenes, auditorías e informes deberían quedarse contigo.
- Qué te llevas al terminar. Además de los accesos, conviene que exista un registro comprensible de qué se hizo y por qué. Sin él, quien entre después empieza a ciegas.
Sobre la permanencia, el criterio es simple: si existe, debe estar escrita con su duración y su preaviso. Un contrato sin permanencia declarada no equivale a un contrato sin permanencia.
Cambios de alcance y trabajo adicional
Una propuesta mensual se rompe el primer mes en que hace falta algo que no cabe. Lo que distingue a un presupuesto bien hecho es que ya explica qué ocurre entonces.
Busca en el documento la respuesta a estas tres preguntas:
- ¿Qué pasa con las horas que no se usan? Si se acumulan o no. Ambas respuestas son legítimas; lo que no lo es es que no aparezca.
- ¿Qué pasa cuando una tarea no cabe? Las salidas habituales son cambiar la prioridad del mes, trasladarla al siguiente o presupuestarla aparte.
- ¿Quién autoriza el trabajo extra y cómo? Debería existir una aprobación previa por escrito antes de ejecutar y facturar nada adicional.
Si las tres están resueltas, el resto de la relación será mucho más tranquila. Si no lo están, esas conversaciones ocurrirán igual, pero en caliente y con una factura de por medio.
Informes: cómo saber si vas a poder evaluar el servicio
Un informe sirve si te permite decidir, no si te tranquiliza. Tres elementos lo distinguen de un listado de tareas: qué se hizo, qué cambió y qué es lo siguiente. Si el entregable es un diagnóstico puntual, esta guía explica qué debe incluir una auditoría SEO útil y cómo leer sus prioridades.
Lo que conviene que el presupuesto comprometa:
- Frecuencia. Mensual, trimestral o la que sea, pero escrita.
- Contenido mínimo. Trabajo realizado con el detalle suficiente para saber qué páginas se tocaron, cambios observados en una fuente que puedas consultar tú mismo, y la siguiente prioridad con su motivo.
- Origen de los datos. Es mejor que procedan de herramientas a las que tengas acceso, como Search Console o tu analítica, que de un panel propio del proveedor que desaparece cuando termina la relación.
Sobre este último punto conviene tener presente lo que documenta Google: ninguna herramienta de terceros tiene acceso a sus sistemas internos de posicionamiento, así que las puntuaciones propias de un fabricante son criterios suyos, no notas de Google (Google Search Central, actualizada el 05/06/2026; consultada el 14/09/2026).
Dos cosas que ninguna propuesta puede prometer
Sirven para descartar rápido, y las dos están documentadas.
La primera es la posición. Nadie controla el algoritmo, y Google señala expresamente como señal de alerta que un proveedor garantice el primer puesto o alegue una relación especial con el buscador.
La segunda es el plazo cerrado. La recomendación de Google al contratar es preguntar qué resultados espera el proveedor, en qué plazo y cómo va a medirlos. Una respuesta razonada a esas tres preguntas es buena señal; un número redondo sin haber mirado tu web, no.
Si además estás decidiendo entre modelos de proveedor y no solo entre documentos, en el artículo sobre elegir entre un consultor y una agencia están las preguntas que conviene hacer en la conversación previa.
Antes de firmar
- ¿Tengo la tabla rellena con lo que está escrito, no con lo que me dijeron?
- ¿Sé cuánto trabajo compro, en una unidad medible?
- ¿Sé quién lo va a ejecutar?
- ¿Están escritas las exclusiones?
- ¿Sé qué pasa con las horas no usadas y con el trabajo extra?
- ¿El dominio, las cuentas y el contenido quedan a mi nombre?
- ¿Sé qué informe voy a recibir, cada cuánto y de dónde salen sus datos?
- ¿Hay permanencia y preaviso, y están escritos?
- ¿Alguna propuesta garantiza posiciones o plazos cerrados?
- ¿Puedo explicarle a otra persona, en un minuto, qué compro con cada opción?
Si la décima no la puedes responder, no es que la propuesta sea mala. Es que todavía no está lista para firmarse.
SIGUIENTE PASO, CON EL ALCANCE CLARO
Si quieres usar una propuesta ya escrita como referencia
La forma más rápida de calibrar una tabla como esta es rellenarla con una propuesta que ya tenga el alcance publicado, y usarla como columna de control frente a las demás.
En precios y alcances están las cuotas de Kalima SEO con su límite de horas al lado, lo que incluye cada una, lo que queda fuera y qué ocurre cuando una tarea no cabe. Los trabajos puntuales también: la auditoría SEO cuesta 495 € + IGIC y entrega diagnóstico y prioridades sin ejecución.
Y si lo que necesitas es saber qué problema conviene resolver primero antes de contratar nada, la revisión inicial cuesta 95 € + IGIC, no se descuenta después y te deja una conclusión útil aunque decidas firmar con otro proveedor.