¿Cuánto cuesta una página web en Tenerife? Precios de 2026 y qué cambia el presupuesto

Precio, alcance y lo que queda fuera

No hay un precio único. Tres guías de precios publicadas en España en 2026 sitúan una web corporativa sencilla para una pyme entre 600 y 2.500 € sin impuestos. Dentro de ese rango, la cifra la mueven cinco cosas: el contenido y quién lo escribe, lo que la web tiene que hacer, si hay una web anterior que migrar, cuánto se personaliza el diseño y si la base técnica queda preparada para los buscadores. Estar en Tenerife no la encarece: cambia el impuesto, no el trabajo. Mis proyectos empiezan en 1.200 € + IGIC con el presupuesto cerrado antes de empezar, y más abajo tienes lo que incluye esa cifra y lo que no.

Lo que publican las guías de precios de 2026

Para tener una referencia que no sea la mía, he puesto en la misma tabla tres guías publicadas este año por empresas españolas que hacen webs. Las tres hablan de proyectos con diseño y desarrollo profesional, no de constructores en los que la web la montas tú.

Tipo de web WebBuilders (agosto de 2026) AstracodeLAB (febrero de 2026) BierzoSEO (marzo de 2026)
Landing page (una sola página) 300–600 € 300–800 € 600–1.500 €
Web corporativa sencilla 600–2.500 € 800–1.200 € (de 5 a 10 páginas) 800–2.500 € (de 5 a 8 páginas)
Tienda online de entrada 1.000–5.000 € 800–1.500 € (hasta 50 productos) 1.800–5.000 €

Las cifras no coinciden porque no miden lo mismo. Una guía cuenta páginas, otra separa el diseño a medida de la plantilla y otra reserva el blog para la gama alta. AstracodeLAB y BierzoSEO indican expresamente que sus precios no llevan impuestos, y BierzoSEO aclara además que no incluyen los costes que se repiten cada año.

Leídas juntas, dejan dos ideas claras. Ninguna sitúa una web corporativa por debajo de 600 €. Y a partir de 2.500 € ya hablan de webs más grandes: muchas páginas, blog o desarrollo a medida.

Cinco cosas que mueven el precio dentro del rango

Dos presupuestos para «una web de cinco páginas» pueden estar a mil euros de distancia y ser los dos honestos. La diferencia casi siempre está en una de estas cinco variables.

  1. El contenido y quién lo escribe. Maquetar textos que ya tienes no se parece a investigar qué buscan tus clientes y escribir cada página. Si nadie ha decidido qué decir, el diseño se queda esperando.
  2. Lo que la web tiene que hacer. Un formulario de contacto no cuesta lo mismo que reservas con fecha y hora, una carta que cambia cada semana, varios idiomas o una tienda con pagos y envíos.
  3. La migración. Si ya tienes web y recibe visitas desde Google, hay que inventariar las URLs, decidir qué se conserva y preparar las redirecciones. Es trabajo que no se ve y que evita perder lo conseguido. Cómo se hace está en rediseñar una web sin perder el posicionamiento.
  4. La personalización del diseño. Adaptar una base probada a tu identidad no exige el mismo tiempo que diseñar cada pantalla desde cero.
  5. La base técnica para los buscadores. Encabezados, enlaces internos, datos estructurados, velocidad y medición pueden quedar preparados en el proyecto o corregirse después, y corregirlos después suele costar más que hacerlo al construir.

Fíjate en lo que no aparece en la lista: el tamaño de tu empresa o lo que factures. El precio debería depender del trabajo que hay que hacer, no de quién lo encarga.

Lo que casi nunca entra en la cifra

Al comparar presupuestos, la sorpresa rara vez está en el precio que se ve. Está en lo que se paga aparte. Estos conceptos suelen quedar fuera, y conviene que la propuesta los nombre:

  • Dominio y alojamiento. Se pagan cada año, y lo importante es a nombre de quién están. Si figuran a nombre de quien te hizo la web, cambiar de proveedor depende de su buena voluntad.
  • Licencias. Algunas plantillas y extensiones de pago se renuevan cada año.
  • Textos, fotografía y vídeo. Si la propuesta no dice quién los produce, los produces tú.
  • Mantenimiento. Actualizaciones, copias de seguridad y pequeñas incidencias después de publicar. Qué conviene hacer cada mes está en el mantenimiento que necesita una web WordPress.
  • Posicionamiento continuado. Una web bien construida parte de una base correcta, pero aparecer en búsquedas con competencia exige trabajo mes a mes. En el caso de Google Maps, lo que cuesta cada opción está en cuánto cuesta aparecer en Google Maps.
  • Campañas de pago. Google Ads o anuncios en redes sociales son otro presupuesto.

¿Cuesta más una web en Tenerife?

Estar en la isla no la encarece. Hoy una web se diseña, se revisa y se publica a distancia, y los proveedores de dominio y alojamiento son los mismos que en la península. Lo que sí cambia es el impuesto: en Canarias las facturas llevan IGIC en lugar de IVA. Por eso, al comparar un presupuesto de aquí con el de una empresa peninsular, compara siempre la base sin impuestos.

Lo que sí conviene valorar de alguien que trabaja para negocios de la isla es otra cosa: que entienda que aquí buscan a la vez el residente que necesita un servicio cerca de casa y el visitante que reserva desde el móvil, y que la web esté preparada para los dos.

Freelance o agencia: qué cambia en el precio

BierzoSEO sitúa los proyectos de un profesional independiente entre 500 y 3.000 € y los de una agencia entre 1.500 y 15.000 €. La diferencia no está solo en la tarifa. Con un freelance hablas con quien hace el trabajo; una agencia reparte las tareas entre varias personas, puede abarcar más disciplinas a la vez y esa coordinación también se paga.

Ninguno de los dos modelos es mejor por definición. Depende de cuántas cosas tienen que pasar a la vez en tu proyecto, y lo desarrollo en freelance o agencia para hacer tu web. Las diferencias, aplicadas al posicionamiento, están en consultor SEO o agencia SEO.

Qué incluye un proyecto desde 1.200 € + IGIC

Te lo pongo con el mismo detalle que conviene exigir a cualquier propuesta. Es el punto de partida de los proyectos de diseño y rediseño web en Tenerife que hago en WordPress, en remoto, para negocios de toda Canarias.

Incluido en la propuesta Fuera de partida (se presupuesta aparte)
Arquitectura y navegación definidas antes de construir Dominio y alojamiento, que contratas tú y quedan a tu nombre
Diseño adaptado a móvil y escritorio Tienda online o funcionalidad a medida no presupuestada
El contenido incluido en la propuesta Producción profesional de fotografía o vídeo
Base técnica SEO revisada Posicionamiento mensual
Redirecciones cuando hay migración Mantenimiento posterior
Formularios y medición según la configuración legal aprobada Campañas de pago
Web publicada en tu dominio, con los accesos para gestionarla Integraciones o contenido no incluidos en la propuesta

El precio final se cierra antes de empezar y depende del contenido, la funcionalidad, la migración y el grado de personalización. Puedes contratar solo la web: no hay una cuota posterior obligatoria. Si después quieres que alguien la cuide, el mantenimiento web cuesta 85 € al mes + IGIC. Todas las tarifas, con su alcance, están en precios de SEO y diseño web.

Seis preguntas para comparar dos presupuestos de web

  1. ¿Cuántas páginas incluye y quién escribe los textos? Si no está escrito en la propuesta, no está incluido.
  2. ¿Qué tiene que hacer la web y con qué funciones se resuelve? Reservas, formularios, idiomas o pagos deberían aparecer por su nombre.
  3. ¿Hay migración y quién prepara las redirecciones? Solo aplica si ya tienes web, pero entonces hay que preguntarlo siempre.
  4. ¿A nombre de quién quedan el dominio, el alojamiento y las cuentas? La respuesta correcta es el tuyo.
  5. ¿Qué pasa después de publicar? Si hay cuota obligatoria, permanencia o cambios que se cobran aparte, debe figurar antes de firmar.
  6. ¿Qué queda fuera? Una propuesta seria lo dice sin que tengas que preguntarlo.

Es la misma lógica que sirve para comparar presupuestos SEO: extraer los mismos datos de cada propuesta y ponerlos en una tabla antes de mirar el total.

Cuando el sector cambia el presupuesto

El tipo de negocio no fija el precio, pero decide qué funciones hacen falta, y ahí es donde se mueve. Algunos ejemplos:

  • Un restaurante necesita la carta en texto, los horarios y la reserva de mesa.
  • Una clínica dental necesita explicar los tratamientos y recoger solicitudes de cita.
  • Un alojamiento turístico suele necesitar reservas o consultas con fechas y, a menudo, más de un idioma.
  • Un comercio puede quedarse en un catálogo o dar el salto a vender en línea, que ya es otro alcance.

Cada una de esas páginas explica qué lleva la web en ese sector y parte del mismo precio de referencia.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una página web sencilla para un autónomo?

Según las guías citadas, una web corporativa de pocas páginas se mueve entre 600 y 2.500 € sin impuestos, y una web de una sola página, entre 300 y 1.500 €. En mi caso, los proyectos empiezan en 1.200 € + IGIC y el precio final se cierra al definir el alcance.

¿No sale más barato hacerla yo con Wix o una plantilla?

En dinero, sí: WebBuilders sitúa estas plataformas entre 10 y 30 € al mes. A cambio, el tiempo de construirla, escribirla y mantenerla es tuyo, y algunas plataformas limitan lo que puedes llevarte si un día cambias. Para un negocio que empieza puede bastar. Cuando la web tiene que traer clientes, lo que marca la diferencia es el trabajo de estructura y contenido, no la herramienta.

¿El dominio y el alojamiento están incluidos?

En la mayoría de presupuestos no, y en los míos tampoco. Los contratas tú y quedan a tu nombre, para que puedas cambiar de proveedor sin pedir permiso a nadie.

¿Por qué no publicas un precio cerrado para todas las webs?

Porque dos webs con el mismo número de páginas pueden necesitar trabajos muy distintos. Publico el punto de partida y cierro el precio antes de empezar, cuando el contenido, las funciones y la migración están definidos. No se factura nada que no se haya acordado.

¿Cuánto tarda en estar lista?

Depende del alcance, de los materiales y de lo rápido que se aprueben las revisiones. El plazo se acuerda antes de empezar; no publico uno único porque no representaría a todos los proyectos.

SIGUIENTE PASO, CON EL ALCANCE CLARO

Si quieres saber cuánto costaría la tuya

Cuéntame a qué se dedica tu negocio, qué tiene que conseguir la web y si ya tienes una. Con eso te preparo una propuesta con el alcance por escrito y el precio cerrado, desde 1.200 € + IGIC.

Si todavía no sabes si te conviene una web nueva o mejorar la que tienes, quizá te sirva antes cómo saber si necesitas una web nueva. Y si prefieres que alguien la mire, la revisión inicial cuesta 95 € + IGIC y termina con una conclusión clara. No es gratuita y no se descuenta después.

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